El metro de Santiago es un lugar que congrega tal cantidad de gente que es difícil observar particularidades en los pasajeros. Es tal la velocidad e indolencia con la que transitamos, que es difícil detenerse en detalles.
Estamos tan inmersos en nuestra propia perspectiva, estamos tan sumergidos en nuestros celulares que recorremos esta red subterránea, encubriendo la realidad.
En esta vorágine cotidiana logramos levantar la cabeza y conocer a Sara, una estudiante de comunicación audiovisual que está leyendo “La senda del perdedor” de Charles Bukowski. Le comentamos que nos parece asombroso que pueda abstenerse de esta turbulencia diaria y que prefiera leer, nos responde que; intenta leer camino a la Universidad y que antes de tener un celular en sus manos prefiere tener un libro.
Nos cuenta que Bukowski es su escritor y poeta favorito. Este libro fue el regalo de una amiga para compensar otro libro de este mismo autor que le había prestado y lo perdió.
“La senda del perdedor” es un libro autobiográfico que narra la infancia, adolescencia y juventud de Henry Chinaski (alter ego de Bukowski) cuenta su niñez; con un padre abusador y una madre sumisa, el bullying que recibía por parte de sus compañeros, los pocos amigos, la soledad, el descubrimiento de la sexualidad, el alcohol y la escritura como forma de desconectarse de la gente que lo rodea.
Sara quiere mostrarnos una cita, una frase que resume la vida de Chinaski y sus deseos de permanecer oculto, escondido de las proyecciones de la gente y poder así encontrarle sentido a la vida y poder ser feliz. En la página 192 del texto dice: “Deseaba algún lugar donde esconderme, algún sitio donde no tuviera que hacer nada. El pensamiento de llegar a ser alguien no sólo no me atraía sino que me enfermaba. Pensar en ser un abogado, concejal, ingeniero, cualquier cosa por el estilo me parecía imposible… Prefería ser un lavaplatos, volver a mi pequeña habitación y emborracharme hasta dormirme”
Finalmente, la estudiante de comunicación audiovisual recomienda este libro a aquellas personas que les guste la narrativa realista y dura.
Dice que es un libro para reflexionar sobre el sentido de la vida.
Sara comenta que, cuando se busca un sentido a nuestra vida, es porque en verdad estamos buscamos una manera de ser felices. Y como todos queremos ser felices, de igual manera todos debiésemos leer a Bukowski.
Es un golpe de realidad pero a la vez de felicidad.
por Alfonso Latorre
@PonchoLatorre
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